El pasado viernes estrenábamos el título de liga conseguido el pasado fin de semana en Marmolejo. El escenario era idílico para hacerlo, en casa y contra el segundo clasificado. Los prolegómenos del partido depararon un bonito y deportivo gesto por parte del Santa Ana, al hacer el pasillo en honor de los campeones.
En el calentamiento Alberto salía del equipo titular por mor de una lesión, siendo sustituido por Pepelu en posiciones defensivas, quién junto con Javier, Antoñín, Alvaro, Francisco, Moisés y Javier López saltaban inicialmente.
Los primeros minutos fueron de tanteo, el Santa Ana sabedor de la importancia que para ellos tenían los puntos en litigio, salieron muy concentrados y quizás en los diez primeros minutos fueron vencedores a los puntos. Poco a poco los nuestros se iban asentando en el campo y empezaban a jugar de forma más fluida, toda vez que en defensa se realizaba un partido muy serio, con la clara consigna de no dejar maniobrar a Antonio Bolivar, enorme jugador del Santa Ana. Lo dicho los nuestros se iban desperezando y empezaban a desequilibrar el partido en la balanza. El juego cada vez se desarrollaba más en el área contraria, Javier López y Moisés avisaban desde lejos. El Santa Ana no se quedaba atrás y realizaban su primer disparo a puerta, atrapado con seguridad por Javier. Alvaro realizaba un magnifico trabajo, esforzándose en defensa y brillando en su desequilibrio por banda derecha, poniendo un buen balón al que no llegaba Moisés por milímetros.
Se empezaba a mover el banquillo y Alvaro, cansado por su importante esfuerzo, dejaba su sitio a Javier Armenteros, que seguía imponiendo su punta de velocidad y su gran calidad técnica. El partido estaba ya inclinado a nuestro favor. Pepelu y Antoñín realizaban una buena labor defensiva, rebanando aquello que Moisés no podía. Francisco dejaba buenas gotas de calidad y Javier López fijaba a dos defensas. Esas gotas de calidad motivaban que Francisco fuera zancadilleado en la frontal del área al desembarazarse de su par. El trencilla señalaba la falta. Al igual que la pasada semana, Javier Armenteros era el encargado de botarla. El resultando mimético al que nos deparaba el partido contra el Marmolejo, gol de Javier y rompíamos la igualada en el diecisiete.
El cansancio comenzaba a acusarse por ambos equipos. Se acentuaban los cambios y José Luís era sustituido por Daniel y Alvaro hacía lo propio con Javier López. Los buenos jugadores aparecían en tres minutos: En el veintiuno Moisés cogía el balón en tres cuartos de cancha y, tras marcharse, con enorme solvencia de tres rivales, se plantaba ante el portero al que batía a media altura. Dos a cero a nuestro favor. En el veintitrés Antonio Bolivar realizaba en banda izquierda una gran jugada para lanzar un zurdazo ante el que Javier realizaba la parada del partido, sacando una enorme mano. Jairo sustituía a Francisco en el veinticuatro, dando más oxígeno al equipo, dada nuestra mayor profundidad y compensación en el banco. Con dos a cero llegábamos al descanso.
La sensación era que el Santa Ana había dado todo lo que tenía, que era mucho, pero que a pesar de ello nosotros estábamos en escalón por encima, lo que teníamos que refrendar en la segunda parte. Ciertamente, esa segunda mitad, principalmente los quince primeros minutos han sido francamente buenos. Se empezaba con un cambio táctico. En la primera parte, habíamos echado de menos la habitual salida de Antoñín en defensa. La baja de Alberto había motivado que él chaval se sacrificara en una posición que no era la suya. La solución que se buscó fue que Moisés ocupaba junto a Pepelu la defensa, Antoñín cogiera la manija con Francisco y Javier Armenteros en bandas y Alvaro en punta de ataque.
Los primeros quince minutos han deparado un auténtico vendaval por parte de los pequeños. Cuatro goles y multitud de ocasiones de gol han sido el balance de ese tiempo. Nada más empezar la segunda parte, Francisco en inmejorable posición cruzaba en exceso el esférico. Era el preaviso, en el argot jurídico, de nuestras aviesas intenciones deportivas. El cambio táctico nos daba mucha más fluidez en el juego, se empezaba de atrás hacia delante, Moisés y Antoñín se compenetraban perfectamente y habilitaban constantes balones al trío atacante. Pepelu quedaba para "rebanar" todo lo que llegaba en defensa y Alvaro empezaba a desesperar a los defensas contrarias ante su extenuante presión. Antonio anotaba el tercero a los nueve de la reanudación. Antes habíamos lanzado un tiro al palo y habíamos comprobado, en al menos tres grandes ocasiones, el porqué Carlos es, al igual que Javier, el portero de la selección provincial. Antoñín el plena racha goleadora, aprovechaba un balón a la caída para anotar el cuatro a cero en el doce. Antes Alvaro dejaba su lugar a Javier y, tras el gol, Daniel sustituía a Pepelu, quién solicitaba el cambio. Francisco, con su guante en la izquierda, ponía un magnífico balón a la testa de Javier, para que éste anotara el quinto en nuestra cuenta. Jairo ocupaba el lugar de Francisco.
Con el cinco a cero, nos relajábamos un instante y un despiste era aprovechado por el Santa Ana para hacer el primero, lo que denota que ante los buenos equipos no puedes contemplar el juego sino estar dentro de él. El fútbol es como el dominó para distraerte no para jugar distraido. El despiste duró dos o tres minutos y no tuvo mayores consecuencias. Daniel dejaba su sitio a Francisco que, por entonces jugaba sus mejores minutos, había sentado a su par y el central, en la cobertura, mandaba el balón a saque de banda. Alvaro sustituía a Javier Armenteros. Un nuevo corner, un nuevo balón botado de dulce por Francisco es cabeceado por Antoñín respondiendo Carlos con una gran parada, pero dejando el balón a Alvaro para que anotara el sexto que ésta vez si subía al marcador, toda vez minutos antes Javier López había lanzado un zurdado que topaba en el palo interior de la portería que repelía el esférico al interior del campo, el arbitro no advertía tal eventualidad y los nuestros no protestaban la evidencia. Pelelu sustituía a Moisés y Javier Armenteros hacía lo propio con Javier López.
El segundo gol del Santa Ana, en posición más que dudosa, tras rechace de Antonio, se quedó en mera anécdota. Partido serio y vistoso para la afición que nos hace seguir con pleno de victorias en este campeonato, donde tenemos el nuevo reto de ser los primeros campeones benjamines en conseguir todos los puntos en juego del campeonato.