En el día de ayer disputábamos la final de la Competición de Copa Diputación de Fútbol Sala. La final, celebrada en el Pabellón de La Salobreja, nos enfrentaba al Atco. Jaén, equipo que se había proclamado campeón de liga.
De salida Valdivia y Calvache disponían un quinteto formado por Javier en portería, Pepelu de cierre, con Antoñín y Jairo en bandas y Javier de pivote. El partido empezó bien para los nuestros, jugábamos con fluidez, acumulábamos dos ocasiones en los dos primeros minutos y a la tercera fue la vencida, Jairo de volea alojaba el esférico en el fondo de la red. Abierta la lata, el rival no varió un ápice su planteamiento, con dos jugadores fijos atrás. Sin embargo no estábamos finos en la definición, acumulábamos un sinfin de ocasiones y no materializábamos ninguna.
Se buscanban soluciones: Alberto, Francisco, Moisés, Alvaro y Daniel de forma sucesiva comparecían en el terreno de juego. La tónica no variaba, no pasábamos apuros en defensa, jugábamos con fluidez, pero no materializábamos ocasión alguna, hasta que bien entrada la primera parte anotábamos por mediación de Antoñín el segundo en nuestra cuenta. Con dos a cero llegábamos al descanso.
Valdivia advertía que partido nuevo, así como lamentaba las ocasiones malogradas, quizás por un exceso de confianza en la superioridad demostrada. En la segunda parte comparecían Antonio en portería, con Pepelu en defensa, Jairo y Daniel en bandas y Javier en punta. El Atco. se estiraba un poco más, fruto de lo cual y de nuestra poca tensión defensiva en un saque de esquina el Atco. Jaén anotaba, en el cinco de la reanudación, el gol que ponía el susto en el cuerpo. Increible pero cierto, habíamos dejado vivo al rival en la primera parte y ahora lo pagábamos. Doble cambio Alberto y Antoñín por Pepelu y Daniel.
Afortunadamente, todo quedó en un susto, en el seis Antoñín, tras bonita jugada colectiva anotaba el sexto. Jairo era sustituido por Francisco. Cambio providencial, no porqué Jairo lo estuviera haciendo mal - todo lo contrario -, sino porqué Francisco estuvo especialmente brillante en cinco minutos y, acompañado por todo el equipo, nos ayudó a sentenciar la eliminatoria. Nuestro killer, ayer no estuvo fino en su arte cara al gol, anotaba el cuarto, en el siete. Sin tiempo para reaccionar, Francisco en la jugada siguiente anotaba el quinto. Moisés y Alvaro ocupaban el sitio de Javier y Antoñín.
Se interesaba tiempo muerto por el equipo blanquimorado. Tras el descanso lanzaron el "arreón" definitivo. Dos o tres lanzamientos, tras saque de banda, más un palo, fueron su activo. Lamentablemente para ellos y afortunadamente para nuestras huestes no fructificaron y Alvaro a la contra, aprovechando una asistencia del zurdito finiquitaba el partido al subir al electrónico del pabellón el seis a uno. Contrarrestado a falta de cinco minutos por un nuevo gol del Atco. tras otro saque de esquina. Daniel sustituía a Francisco.
A falta de cuatro minutos cambio masivo Alberto, Moisés y Alvaro dejaban su lugar a Pepelu, Jairo y Javier. Dos nuevos goles se anotaban en ese espacio de tiempo para zanjar el partido y poner el definitivo ocho a dos con el que nos alzábamos con el segundo título oficial de la temporada. Competición inmaculada la que hemos efectuado al vencer en los once encuentros disputados, habiendo eliminado al subcampeón de liga y venciendo al campeón en la final.
ENHORABUENA CAMPEONES.
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