En la tarde de ayer acudíamos al campo federativo con el objetivo de sellar nuestro pase a la finalísima de la Copa Diputación a celebrar el próximo sábado en Linares. El partido fue bonito y, sólo, la falta de definición nos privó de un resultado más abultado frente al fornido y esforzado equipo de Villacarrillo. Equipo que, de haber jugado la competición doméstrica, no habría tenido problemas en mantenerse en la zona media de la tabla.
De salida el equipo técnico preparó en equipo inicial con abundantes rotaciones. Javier el portería; Alberto y Pepelu en posiciones defensivas; Moisés mandando con Jairo y Daniel en bandas para dejar a Javier la punta de ataque.
El partido fue un monólogo de ocasiones por parte de los nuestros. Como viene siendo habitual pocas concesiones defensivas se realizaron al Villacarrillo. De tal suerte que en la primera parte únicamente en el 23´ debemos contabilizar una falta lejana, detenida rodilla en tierra con seguridad por Javier. Frente a tan escuenta actividad ofensiva del Villacarrillo, nuestro equipo en el minuto 2 tipo al palo, en el 4`Moisés desde la frontal la mando al limbo, en el 6´ Javier - poco certero toda la tarde, estamos seguros que está dejando su artillería para la final - sólo frente al guardameta cruzó en exceso.
A partir del minuto diez el partido se volvió anodino. La tranquilidad del resultado de vuelta determinó cierta relajación que, desde el banco, se trató de subsanar revitalizando el equipo, en el 13¨ Alvaro ocupaba el sitio de Javier y en el 20´eran Antoñín y Francisco los que ocupaban el lugar de Pepelu y Alberto. Precisamente Antoñín tuvo en el 22´una grandísima ocasión para desnivelar el marcador al tirar al "muñeco" desde el área pequeña.
El gol tenía que llegar y así fue Moisés recoge un rechace en el centro del campo avanza con prestancia y asiste a Alvaro que con buen control orientado bate al pequeño pero gran portero contrario. Corría el minuto 25´ se había roto la lata y se oxigenaba aún más el equipo al volver a él Javier y Alberto dejando su lugar Jairo y Daniel. Se pudo romper el partido antes del descanso. Una maravillosa jugada de Alvaro, por la garra y tesón empleada, al ganar la batalla del cuerpo a cuerpo con un defensa que le sacaba cabeza y media, era culminada con un preciso centro al área que Javier en posición inmejorable no acertaba a introducir en portería.
Tras el descanso comparecían Antonio en portería; Alberto y Pepelu en defensa, con Antoñín en la manija, para dejar las bandas a Francis y Alvaro y la punta a Javier. En la segunda mitad todo fue más fácil, toda vez que en el minuto 2´Alberto asístía en profundidad a Francisco quién disparaba y, ante el rechace del portero, centraba con precisión para que Javier, esta vez sí, cabeceara con destreza al fondo de las redes. Corría el minuto 6´y Pepelu dejaba su sitio a Daniel. El Villacarrillo, a pesar del dos a cero, seguía pertrechado atrás, como en todo el partido.
En la segunda mitad, únicamente tenemos anotado una falta lejana y un tipo al palo en el 11´. Con anterioridad habíamos podido anotar el tercero por mediación de Javier - se dejó robar la cartera en franca posición - o por mediación de Moisés cuando, tras corner botado por Francisco, disparó al palo. En el minuto 15´ el mister ordenaba cambio masivo: Alberto, Daniel y Alvaro dejaban su lugar a Pepelu, Antoñín y Alvaro.
El partido se rompió en tres minutos, los que van del 16´al 18´, cuando anotábamos tres goles más. Jairo aprovechaba el rechace del portero tras falta sacada por Francisco. Moisés en esplendida jugada individual y Antoñín al cazar el rechace del portero hacían el cinco a cero, culminado en el 25´ con el sexto de los nuestros merced a un disparo lejano de Antoñín que para su desesperación no pudo detener el portero del Villacarrillo, rompiendo a llorar ante la reprimenda de su entrenador
No hay comentarios:
Publicar un comentario