El pasado sábado, en horario matinal, comparecíamos en las instalaciones de Las Fuentezuelas para enfrentarnos al Ubeda Viva, equipo que había cosechados buenos resultados con los equipos de arriba de la tabla; no en vano, había vencido al Santa Ana y empatado contra el Atco. Jaén, quién por cierto, el pasado viernes perdía su imbatibilidad, precisamente frente al Santa Ana, lo que nos deja, como único equipo que al día de la fecha no conoce la derrota, tras la victoria que hemos conseguido frente al Ubeda Viva.
De salida Javier Cruz en la portería; Alberto y José Luís en defensa; Antonio en el centro, con Moisés y Javier Armenteros en banda, dejando a Javier López en punta de ataque.
El partido ha sido sin duda el más duro de los que hemos jugado al día de la fecha. El campo, el cansancio acumulado en la feria, son factores importantes, pero ha sido la la rudeza del rival, el causante de no haber dominado el partido, en lo que al marcador se refiere, con tanta claridad como semanas anteriores. El Ubeda, como viene siendo habitual, jugaba con tres atrás y los otros tres jugadores presionado hasta la extenuación. Empezábamos espesos, pero dominando el juego, lo que nos permitía aproximarnos al área rival con tímidos disparos, hasta que en el diez de la primera parte por medio de Moisés teníamos la primera gran ocasión abortada por el buen portero rival. Francisco sustituía a Javier López. Mostrábamos una buena concentración defensiva con Alberto y José Luís, ayudados por el equilibrio que ofrecía Antoñín y la buena colocación de Javier en sendas salidas ante el rápido delantero rival, pero no culminábamos nuestra inveterada presencia en campo rival, hasta que en el minuto quince, una de las habituales internadas por banda que nos está ofreciendo Francisco acababa en un magnifico centro de este perfectamente rematado con la testa por Moisés sorprendiendo a la defensa rival. Alvaro sustituía a Javier Armenteros.
Habíamos cumplido con la primera y, más difícil parte del guión, pero no contábamos con el Ubeda, no había venido como “artista invitado” y en el minuto veinte nos empataba merced al gol de “listo” del pequeño delantero rival. Alberto dejaba su sitito a Javier López. Vivíamos una situación novedosa en esta temporada, donde habíamos conseguido romper “la lata” tras abrirla, lo que motivó unos minutos de desconcierto que el Ubeda no aprovechó, al seguir pertrechados en su área y esperando una oportunidad que ya no concedíamos. José Luís dejaba su sitio a Alberto.
Dos grandes oportunidades, eran el preludio del segundo tanto de los nuestros, cuando una jugada ensayada, tras saque de esquina, acababa con el balón en las redes merced al toque sutil de Javier López a pase de Francisco. Gol de los que los entendidos llaman psicológico al correr el minuto veintinueve de la primera parte.
En la segunda parte comparecían los mismos que habían finalizado la primera parte, con la única excepción del tradicional cambio en la portería. Antonio, en la portería; Alberto y Antoñín en defensa; Moisés en el centro, con Francisco y Javier Armenteros en banda, dejando a Javier López en punta de ataque.
En esta segunda parte hemos mejorado nuestro juego, quizás porqué la reanudación se ha convertido en talismán, llevamos tres semanas seguida, anotando en el primer minuto. En esta ocasión ha sido Francisco el que ha aprovechado una buena triangulación del equipo para hacer el tercero. El juego seguía discurriendo en el campo del Ubeda, quién a pesar de estar dos goles por debajo en el marcador, no modificaba un ápice su planteamiento. A los doce minutos de la reanudación hacíamos un triple cambio, para oxigenar el equipo y buscar la frescura de todos los pequeños de cara al final del partido. José Luís, Alvaro y Jairo sustituían a Alberto, Francisco y Javier Armenteros. Lejos de resentirnos por los cambios, los relevos daban la frescura que necesitábamos, unida a la solvencia y solidez de Moisés y Antonio, tenían como resultado el cuarto y definitivo gol de los nuestros. Alvaro galopaba por su banda y asistía perfectamente a Jairo que de contundente disparo hacía inútil la estirada del buen portero del Ubeda Viva. Con una ventaja holgada el equipo se ha dedicado a controlar el juego, no renunciando a ampliar la misma. Javier López era sustituido por Javier Armenteros y posteriormente Daniel ocupaba el sitio de José Luís.
Hasta el final la misma tónica de todo el partido. Dominio de los nuestros, un Ubeda bien cerrado atrás y esperando a la contra, lo que no ha sido posible gracias a la seriedad y solidaridad en el esfuerzo de todos los miembros del equipo. Con dos nuevas oportunidades, la última a balón parado en falta ensayada, finalizada con un disparo de Antonia que sacaba, en parada impropia de un portero benjamín, el cancerbero del Ubeda Viva, que no disparo, al menos quién escribe no lo recuerda, entre los tres palos en toda la segunda parte.
Solo me resta desearos buen descanso tras los excesos de la feria y hasta el próximo fin de semana, donde nos espera otro “hueso duro de roer” en Sabiote.