El pasado viernes a las diecinueve horas nos jugábamos el seguir nuestro peregrinaje en la Campeonato de Andalucía categoría Benjamín. Partíamos con ligera ventaje merced a la victoria por la mínima conseguida en el municipal del Fuerte en la localidad de Ronda. En esta ocasión contábamos con todos nuestros efectivos.
Valdivia repetía el equipo de salida de Ronda. De tal suerte que comparecián: Antonio en portería; Pepelu y Alberto en defensa. Antonio en el centro con Francisco y Alvaro abiertos en banda y Javier en la punta de ataque. Moisés, Jairo, Javier Armenteros y Daniel esperaban su oportunidad.
El partido no pudo empezar mejor. Ni en sueños nos hubiéramos imaginado que al minuto uno de encuentro íbamos a inaugurar el marcador y ampliar la renta en la eliminatoria. El primer balón que llegaba a Javier López era controlado por éste y al encarar al defensa rival era zancadilleado en la frontal. El encargado de lanzar la falta fue el propio Javier, quién en un alarde mas de su picardía, en lugar de lanzar por encima de la barrera, disparó raso ante la mirada atónita del portero que nada pudo hacer para detener el esférico.
Tras el tanto, nuevo comienzo de partido, pero en diferentes circunstancias. El Ronda apretó los dientes y a los cuatro minutos tenía su primera oportunidad, por mor de una falta a unos siete metros de la frontal del área que su fornido defensa Curro lanzó al limbo. Repuestos del susto, nos hacíamos con el control del partido. Lográbamos rápidamente lo que tanto nos costo en Ronda, abrir la lata y bajar el balón al piso. Extremo que se hizo más acentuado tras el minuto doce cuando Moisés en el trece tomaba, por primera vez en esta eliminatoria, los galones del centro del campo, sustituyendo en esa misión a Antoñin, quién por primera vez ocupaba posiciones defensivas, lo que favorecía la fluidez en la transición defensa – ataque. La fluidez en el juego era meridiana y por primera vez nos sentíamos, plasmándolo en el campo superiores al Ronda.
Era el momento justo de sentenciar la eliminatoria y en siete minutos lo hacíamos. Javier López ponía el dos a cero al aprovechar un rechace del portero. Javier Armenteros sustituía a un renqueante Francisco - aún convaleciente de su maltrecho tobillo -. Cambio providencial toda vez que Jao era el encargado de culminar, con un perfecto derechazo a media altura, una jugada de tiralíneas de nuestra medular. Tres a cero y júbilo y algarabía en las gradas. Tras el gol nuevo cambio Jairo sustituía a Javier López, con el fin de reestructurar líneas al ocupar Jairo su banda natural y Alvaro la punta de ataque. Daniel también ocupaba el sitio de Alberto. El Ronda, ahora sí, había acusado el mazazo del marcador y de nuestra superioridad, toda vez que el partido de ida había servido para conocer sus armas y combatirlas. No había que dejar pensar al número tres Alberto. Mitigado el peligro el partido estaba controlado y no era cuestión de irse alegremente al ataque, había que nadar y guardar la ropa. A pesar de ello, un cabezazo de Javier López, merced a otra gran triangulación, a punto estuvo de convertirse en el cuarto del partido. Sin embargo no fue así y con tres a cero nos íbamos al descanso.
En la reanudación comparecía Javier en portería; Antoñín y Daniel en posiciones defensivas. Moisés en el centro con Javier Armenteros y Jairo en bandas y Alvaro en punta de ataque. La consigna era clara debíamos jugar con cabeza y con el resultado a favor. La plasmación en el campo brillante. En todo el partido el Ronda no se acercó con peligro a las inmediaciones de nuestra portería y, en las escasas ocasiones que lo hizo, merced a tiros de larga distancia o alguna falta, los porteros demostraron su solvencia.
Nuestra mayor amplitud de banquillo, conforme pasaba el partido se iba haciendo patente, los cambios nos daban frescura y oxígeno. A los siete minutos Francisco y Pepelu sustituía a Jairo y Daniel. Posteriormente Javier López hacía lo propio con Javier Armenteros y a los cinco minutos, en el quince de la reanudación, tras haber marrado un uno contra uno, se resarcía subiendo el cuarto al marcador y el tercero de su cuenta. Alberto sustituía al gran capitán, para que tomara aliento del enorme sacrificio realizado en la marca de Alberto – el rondeño -. El fútbol control seguía imponiéndose y al rival el campo, de mucha mayor dimensión que el suyo, se le hacía enorme. Alvaro, en tres ocasiones, en la misma jugada tuvo la manita, pero no acertó o no esperaba la enorme actuación del portero rival que, a falta de diez minutos, abandonaba con lágrimas en los ojos la portería, habiendo evitado con grandes intervenciones un resultado más abultado. A falta de diez minutos, Antoñín sustituía a Moisés, Jairo a Francisco, Daniel a Alvaro y Javier Armeneros a Javier López., quienes juntamente con Alberto y Pepelu finiquitaría el partido y la eliminatoria. Tras el partido la deportividad exhibida durante toda la eliminatoria salió a relucir y ambos equipos de manera conjunta aplaudieron recíprocamente a las respectivas aficiones.
El Santa Ana – que venció en la ida tres a dos – o el Motril nos esperan en la siguiente eliminatoria a disputar dentro de tres semanas.
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