Partido vital para el devenir final de la competición el que nos enfrentó en el día de ayer al Atco. de Jaén. Con casi veinte minutos de retraso comparecían en el campo Javier en portería, Alberto y Antoñín en defensa; Moisés en la dirección con Javier Armenteros y Francisco abiertos en banda y Javier López en ataque.
Tras unos primeros instantes de tanteo, los nuestros salían concentrados en defensa y certeros en ataque. En la primera aproximación al área contraria, la pegada de Javier López salió a relucir y, a los cinco minutos, aprovechaba un balón suelto alojándolo en el fondo de las redes. El gol asentaba, aún más, a los pequeños en el terreno de juego; si bien no existía la fluidez de otras semanas, lo cierto es que se transmitía seguridad y control y una tremenda efectividad por parte de nuestro matador, a los diez minutos Javier anotaba el segundo de su cuenta y nos daba la tranquilidad en el marcador.
El derroche físico era importante por ambos equipos. En el centro del campo se vivía un intenso duelo entre los dos medios centro; por el lado derecho, Javier Armenteros daba permanente sensación de peligro y generosidad en defensa, lo que motivó que solicitara el cambio exhausto, ocupando Alvaro su lugar. Con posterioridad Jairo ocupaba el lugar de Francisco. El tercero planeaba en el ambiente, pero no llegaría, a pesar de acumular dos o tres ocasiones pintiparadas para haberlo materializado, lo que se compensaría con el buen balance defensivo de todo el equipo que no cedía una sola oportunidad de peligro en toda la primera parte. Solo un disparo lejano de Mario debe contabilizarse en el haber del rival. Seguíamos con las rotaciones y Daniel ocupaba el lugar de Javier López pasando Alvaro a jugar en punta, con el objetivo de jugar la baza de su velocidad para tratar de sorprender a su adelantada defensa. José Luís daba descanso a Moisés pasando Antoñín a jugar en el centro del campo.
El partido se había equilibrado, demostrando el rival que su posición en la clasificación no es fruto del azar. Antes del final de la primera parte, Moisés, Javier Armenteros, Javier López y Francisco regresaban al terreno de juego.
En la reanudación se repetía equipo inicial, con la excepción de Pepelu en lugar de Alberto, como en jornadas anteriores, la concentración en la salida es fundamental y al minuto ampliábamos la renta. Nuevamente era Javier López el anotador, el poste repelía el disparo de Javier Armenteros y nuestro killer cazaba, un nuevo balón suelo, para revolverse y anotar el tercero. El gol afectó al rival y espoleo a los nuestros que jugaban certeramente en bandas, tanto con Francisco como con Javier Armenteros que, en los primeros diez minutos, fue un auténtico cuchillo por la derecha. En esos instantes pudimos romper definitivamente el partido, pero el arbitro empezaba a tomar decisiones desafortunadas contra los nuestros. Alvaro, Daniel y Jairo sustituían progresivamente a Javier Armenteros, Francisco y Javier López. Posteriormente Alberto hacía lo propio con Pepelu.
Así en el nueve Javier López anotaba el cuarto, incomprensiblemente anulado por el trencilla, espetando un inexistente fuera de juego, cuando un jugador blanquivioleta se encontraba bajo los palos. A los doce estrellábamos un balón en el larguero y a los quince el Atco. Jaén anotaba su primer gol, merced a un fallo en nuestra medular que motivó un barullo en la portería que el arbitro consideró gol, sin duda auspiciado por las voces alentadoras de la hinchada rival que, certeramente hasta el final, jugaba la baza de la presión al colegiado, combinándola con alguna frase malsonante y despectiva dirigida a nuestro equipo técnico propiciada por alguien que utiliza la colectividad para esconder sus miserias.
Lógicamente el Atco. Jaén se vino arriba, con bríos renovados. Nuestra defensa demostraba su solvencia ante las embestidas rivales y Javier bien colocado acertaba a detener el disparo rival. El partido se convertía en un encuentro de ida y vuelta, con la excepción de nuestra mayor llegada. El portero rival detenía dos buenos disparos de Moisés y Javier Armenteros, quién en el veintidós, cerraba el partido, al definir perfectamente un mano a mano contra el portero. Alberto en el veintitrés dejaba su sitio a Pepelu y Daniel en el veinticinco salía al campo sustituyendo a Javier Armenteros. Al final en el veintisiete, el sol jugaba una mala pasada a Moisés, que detenía con las dos manos un centro sin peligro aparente. Claro penalti transformado y que ponía el definitivo cuatro a dos.
Llegamos invictos al final de la primera vuelta, con cinco puntos de ventaja, susceptibles de ampliarse a ocho, sobre el Santa Ana y el propio Atco. Jaén. Doce victorias en otros tantos encuentros, restando al aplazado contra el Marmolejo para hacer el pleno deseado. No podemos caer en la autocomplacencia y pensar que todo esta hecho, nada lo está. La segunda vuelta será mucho más dura y competida, dada la igualdad entre los equipos. Las sorpresas están a la orden del día, La Gloria vence al Sabiote, El Ciudad de Andujar empata en Linares. Equipos contra los que hemos sufrido para lograr la victoria se han visto sorprendidos en partidos donde la tabla clasificatoria aparentemente dictaba otra.
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