domingo, 9 de noviembre de 2008

GOLPE DE AUTORIDAD EN LINARES


El pasado viernes comparecíamos en el campo del eterno rival provincial (Linarejos) con el liderato en juego. No en vano, aún con un partido menos por la suspensión de la pasada semana, llegábamos empatados a puntos en la clasificación. A diferencia de pasadas semanas el Santa Ana no jugaba en San José (campo de hierba artificial) sino que nos llevaba a la arena de Linarejos, empezando a jugar el partido antes de su inicio, sin duda conocedores de su mayor pericia en ese terreno de juego. Sin embargo, nada de ello nos iba a amedrentar, ni la superficie del campo ni los insultos que algún cafre – en todos los campos existen – nos dispensaban equiparando a nuestra capital y equipo con las meretrices y recordándonos permanentemente la leyenda del “lagarto de la magdalena.”. Cosas del fútbol que evidentemente no deberían ocurrir en partidos de niños de ocho y nueve años.
Insisto nada nos despistó; a pesar de lo cual, el equipo salió atenazado por la responsabilidad. Responsabilidad que de salida correspondió a Javier Cruz en la portería; Alberto y José Luís en defensa; Antonio en la manija, con Francisco y Javier Armenteros en bandas y Moisés en punta. Como ha quedado expuesto salimos nerviosos, jugadores que, entre sus virtudes, cuentan con la tranquilidad, como Javier Cruz, Pepelu o Antonio, salieron excesivamente nerviosos, lo que motivó que durante los cinco primeros minutos, nos complicáramos en exceso la vida fruto de nuestros propios errores en la salida del balón. Momentos que aprovecho su número nueve para mostrar sus credenciales; sin embargo, fue un espejismo, dado que el equipo no le dejó consumar su calidad y con buenas coberturas consiguió rápidamente diluir al Santa Ana.
El primer objetivo estaba conseguido, se había logrado superar la salida del rival. El segundo objetivo era buscar nuestro juego, para ello los defensas han dado una lección de seguridad, sacrificio y serenidad, lo que ha contagiado al resto del equipo quienes han trabajado denodadamente en labores defensivas. Así las cosas, hemos conseguido que el segundo clasificado en su campo no disparara con peligro entre los tres palos en todo el partido. Asegurada nuestra puerta, el tercer y último paso era alcanzar la fluidez en el juego, lo que ha costado por mor de la necesaria aclimatación a la superficie terriza del campo. A partir de los diez primeros minutos empezábamos a comprobar la solvencia del portero rival. Concretamente a los doce, en una de nuestras jugadas características Javier cambiaba el juego para que Francis lanzara un disparo seco a la base del poste que magníficamente cazaba el portero rival. Esa carrera de Javier acababa con sus reservas e interesaba el cambio. Javier López cogía su testigo y Alvaro hacía lo propio con Francisco. Seguíamos dominando el juego, pero nuestras aproximaciones no generaban el peligro deseado en la puerta rival.
La primera parte tocaba a su fin y en el veintiocho Alberto dejaba su sitio a Francisco, lo que suponía una reestructuración habitual Antonio a defensa, Moisés al centro y Javier fijando a la defensa rival. Una rápida triangulación llevaba el balón a la banda izquierda y Francisco, nuevamente, golpeaba seco al balón, a pesar que el esférico había sobrepasado al portero rival y se colaba irremisiblemente en la puerta rival, Alvaro en boca de gol anotaba el primero de los nuestros, dejando su sitio a Javier Armenteros. Gol psicológico y duro golpe para el rival.
La segunda parte comenzó con aquellos que habían terminado la primera parte en el campo y, rápidamente cobrábamos mayor ventaja, En el minuto dos de la reanudación un buen lanzamiento en golpe franco permitía a Javier López anotar el segundo. El Santa Ana anímicamente estaba tocado, máxime cuando venía como en la banda se empezaba a protestar de manera airada cualquier decisión arbitral. Los nuestros habían salido enchufados y concentrados. La defensa anuló al nueve rival, lo que capitidisminuía enormemente la capacidad del rival. A los ocho José Luís dejaba su sitio a Alberto. Nada cambiaba con la sustitución realizada. Hemos podido sentenciar el partido, Javier López no acertaba en un uno contra uno con el portero. Javier Armenteros estrellaba igualmente el balón contra el portero y Francisco disparaba al centro en otra buena ocasión para sentenciar el partido. Como podrá comprobar el lector no se relatan oportunidades del rival, simplemente porqué no han acaecido. Sin embargo, el Santa Ana es un buen equipo y un dos a cero era renta escasa para los méritos contraídos. Alberto se lesionaba en el quince sustituyéndolo José Luís, antes Alvaro había sustituido a Javier Armenteros y Jairo hacía lo propio con Francisco, cambio de cromos pero no de sistema.
El fútbol es cuestión de suerte, habíamos marrado grandes oportunidades. Pero el destino iba a determinar que un despeje de José Luís se convirtiera en un improvisado pase a Alvaro que, de esplendida volea, en el diecisiete hacía el cero a tres a la postre definitivo. Daniel comparecía en el partido sustituyendo a Javier López, ocupando la banda derecha y pasando Alvaro a jugar en punta, buscando mayor presión a la defensa contraria. Moisés que en toda la segunda parte ha jugado en su posición natural de mediocentro mantenía a raya a los rivales, ayudando en defensa e incorporándose con acierto al ataque, aunque sin suerte cara a puerta en las contras que realizábamos merced al empuje del contrario. A pesar de ese mayor empuje la defensa ha seguido mostrando su mejor cara y Antonio y José Luís anulaban por completo la solvencia mostrada por el nueve al principio del partido, sacando con criterio el balón y conectando, tanto con Daniel como Jairo en bandas como con Moisés. Jairo asistía a Alvaro que por milímetros no alcanzaba el esférico. Corría el veintiséis cuando Javier Armenteros y Francisco sustituían a Alvaro y Jairo, quienes se habían vaciado en su generoso esfuerzo. Moisés abría a Francisco y este, al primer toque asistía a Javier Armenteros que, no acertaba con la portería rival, estrellando el balón en el cuerpo del portero. Antonio Cornejo ocupaba la portería y Antonio en el veintiocho solicitaba exhausto el cambio, pasando Daniel a posiciones defensivas y Javier López la punta. Antes del final Francisco tiraba al “muñeco” abortando una nueva oportunidad de los nuestros, merced a un golpe franco, con el que finalizaba el partido y nos colocaba en inmejorable posición en la tabla clasificatoria, lideres e invictos con dos y tres puntos de ventaja sobre Atco. Jaén y Santa Ana, a pesar de tener un partido menos.
Se ha andado un importante camino con tres victorias en nuestro Tourmalet particular, ante Ubeda, Sabiote y Linares, estas dos últimas a domicilio. Sin embargo nada esta consumado y desde el sacrificio y el rigor debemos continuar con la senda marcada.
Enlace encontrado de un resumen de nueve minutos - los peores de nuestro equipo - del partido:

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