Ciertamente, parafraseando el título de una novela de Gabriel García Márquez, era la crónica del “título anunciado”, pero finalmente el pasado sábado se consumó en el estadio municipal de Marmolejo, al vencer uno a tres al equipo local.
A las diez de la mañana partíamos desde el Hotel El Triunfo hacia la localidad de Marmolejo por el objetivo de culminar matemáticamente la consecución del título de campeón provincial. El escenario era ideal para el logro, magnífica instalaciones y esplendido día para la práctica de deporte. Con cinco minutos de adelanto sobre el horario previsto comparecían en el campo Antonio en portería, Alberto y Antoñín en defensa; Moisés en la dirección con Alvaro y Francisco abiertos en banda y Javier López en ataque.
El partido ha sido un calco del disputado en la primera vuelta, tanto en el juego como en el resultado, tres a uno a nuestro favor en ambos encuentros. Tanto en la ida como el la vuelta, nos hemos preguntado del porqué de las dificultades que encontramos en los partidos contra el Marmolejo. La respuesta quizás hay que encontrarla en la motivación de los pequeños del Marmolejo, su conservadurismo a ultranza y la falta de fluidez de nuestro juego.
Así las cosas, el planteamiento del Marmolejo era evitar la goleada, seis jugadores en labores defensivas y su jugador más peligroso (Fran) alternando dichas labores con pequeños escarceos en ataque. Tan escasas fueron sus aproximaciones al área que solamente dispararon una vez entre los tres palos consiguiendo su tanto a tres minutos del final del partido.
A pesar del dominio absoluto, nuestro juego no ha resultado nada fluido, sobre todo en la segunda parte, quizás jugar tan adelantados ha facilitado su labor de contención, al cerrar los espacios y evitar nuestro juego de apoyo y ruptura; no obstante hemos de reconocer el mérito del Marmolejo mostrándose como un equipo serio en defensa y bien posicionado en el campo con constantes ayudas. Sin embargo hemos hecho méritos mas que suficientes para lograr una mayor renta en la primera parte. En el minuto siete nos era anulado un gol por fuera de juego inexistente de Alvaro – son muchos los que nos han sido anulados constante la temporada- ; a los doce, Javier Armenteros, quién previamente había sustituido a Alvaro, lanzaba al travesaño; a los quince Javier López no acertaba en magnifica posición, al caerle la bola a su pierna derecha; a los veinte Moisés lanzaba cruzado, antes de dejar su puesto a Pepelu, lo que motivaba que Antoñín pasara a ocupar la manija. En el minuto veintitrés, un saque de banda llegaba a las piernas de Alberto que, desde la frontal del área, lanzaba a media altura, tocando el portero rival el balón, pero no podía evitar que se alojara en las redes. Llegaba la locura a los pequeños que formaban una montonera encima del inusitado protagonista del gol. Jairo ocupaba el lugar de Francisco y Alvaro hacía lo propio con Javier López. Antes del final de la primera parte, unas claras manos del fornido defensa del Marmolejo quedaban sin sancionar. Una vez más nos dejaban sin sancionar una pena máxima y, a éstas alturas del campeonato, somos el único equipo al que no se le ha pitado un solo penalti a favor. No se trata de una queja o lamento, sino de una constatación objetiva.
En la segunda parte, Antonio dejaba su sitio a Javier en portería; Alberto y Pepelu se ejercitaban en labores defensivas, dejando a Antoñín la posición de medio centro y a Moisés y Javier Armenteros en banda con Alvaro en la punta de ataque.
A pesar de estar abajo en el marcador, el Marmolejo no abría sus líneas y seguía pertrechado en su retaguardia buscando una contra que nunca llegó. Los diez primeros minutos de la segunda parte, nos dispensaron una mayor rapidez en el juego, motivado por las incursiones en banda, tanto de Moisés como de Javier Armenteros. Precisamente en una de esos lances habilitaba a Moisés, quién se plantaba en un uno contra uno con el portero, si bien, antes de lanzar, era zancadilleado por un adversario. Golpe franco en la frontal del área, Javier Armenteros era el encargado de lanzar y de batir por irremisiblemente por su izquierda a media altura al portero del Marmolejo. Cero a dos a nuestro favor.
Si alguien puede pensar que el Marmolejo adelantó líneas se equivoca. Pagó caro su conservadurismo cuando en el dieciséis Antonio de magnifico disparo hacía el tercero y nos aseguraba prácticamente la victoria y el título. A renglón seguido, tras la primera aproximación del Marmolejo a nuestra área, por mor de una falta pitada por el trencilla, se producía la jugada tonta y conflictiva del partido. Tras el lanzamiento de la falta Javier se salía del área virtual, toda vez que únicamente se encuentran señalados los ángulos de ésta. El arbitro en acertada decisión ordenaba repetir el saque a Javier, el banquillo rival espetaba e increpaba a éste la señalización de una falta, lo que motivaba una pequeña discusión entre los trainers, por mor del pintado de las líneas. El arbitro compartía la necesidad del pintado de las líneas del área y advertía al banquillo y a los espectadores de pie de campo que, de proseguir con sus exacerbadas protestas, suspendería el partido. Mano de santo su firmeza para que hasta el final el partido discurriera como una balsa de aceite. Daniel sustituía a Alberto, Francisco hacía lo propio con Antoñín y Javier López con Alvaro, todo ello entre el diez y el quince de la reanudación.
Tras el cero a tres el partido languideció completamente. Nuestro juego se tornó insulso y anodino, no trenzábamos tres pases seguidos, pero seguíamos sin sufrir en posiciones defensivas. Movíamos nuevamente el banquillo para que todos pudieran acumular minutos. Jairo sustituía a Javier Armenteros, con posterioridad Pepelu dejaba su sitio a Antoñín y Moisés a Francisco nuevamente. Discurría ya el veintidós de la segunda parte. Hasta el final nuevos cambios y la anécdota del gol del Marmolejo en un desajuste defensivo.
Cuando el arbitro pitaba el final los pequeños daban rienda a su felicidad, copiando gestos y expresiones de celebración de los mayores, pero sin la malicia de estos y con la candidez propia de niños de nueve años.
Debemos felicitar a los pequeños por su inmaculada trayectoria liguera que los ha hecho tributarios de un merecido campeonato cuando restan cinco jornadas para su finalización. Igualmente debemos felicitar a Pepe y a José Valdivia por su indudable contribución a ello. Finalmente debemos felicitar a todos los padres por el esfuerzo que realizan semanalmente, robando su tiempo para que los niños puedan disfrutar practicando su deporte favorito
2 comentarios:
felicitar desdes estas lineas, al magnifico grupo humano creado, alrededor de los pequeños campeones provinciales, cualquiera que pueda observar la clasificacion, podra pensar que ha sido muy facil, pero solo los pequeños futbolistas, ahora grandes campeones saben el sacrifio y esfuerzo que implica ganarlo todo, fuera y en casa.
felicidades para todos y deciros que he disfrutado como un enano.
felicitar desdes estas lineas, al magnifico grupo humano creado, alrededor de los pequeños campeones provinciales, cualquiera que pueda observar la clasificacion, podra pensar que ha sido muy facil, pero solo los pequeños futbolistas, ahora grandes campeones saben el sacrifio y esfuerzo que implica ganarlo todo, fuera y en casa.
felicidades para todos y deciros que he disfrutado como un enano.
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